Alicante es una ciudad que se vive con los cinco sentidos: historia, mar, gastronomía y una luz especial que lo envuelve todo.
Si estás planeando una escapada o ya te encuentras en la ciudad, en Restaurante Bacacay, en pleno corazón de Alicante, queremos ayudarte a descubrir los 10 lugares imprescindibles que visitar en Alicante y completar el día con una buena mesa.
1. Castillo de Santa Bárbara
El Castillo de Santa Bárbara es, sin duda, uno de los grandes símbolos de Alicante y una de las visitas más imprescindibles de la ciudad. Se alza imponente sobre el monte Benacantil, a más de 160 metros sobre el nivel del mar, ofreciendo unas vistas espectaculares del Mediterráneo, el puerto y el casco urbano.
Su origen se remonta a la época musulmana, aunque gran parte de la fortaleza actual se desarrolló entre los siglos XIV y XVIII. A lo largo de su historia, el castillo ha sido escenario de batallas, asedios y acontecimientos clave que han marcado el devenir de Alicante. Recorrer sus murallas es hacer un auténtico viaje en el tiempo.


El recinto se divide en tres áreas principales:
- La Torreta, la parte más antigua, con restos medievales y vistas privilegiadas.
- El Baluarte de la Reina, donde se conservan estructuras defensivas y explanadas.
- El Revellín del Bon Repós, la zona más baja y de acceso principal.
Además de su valor histórico, el castillo acoge exposiciones, visitas guiadas y eventos culturales durante todo el año, lo que lo convierte en un lugar vivo y dinámico, no solo en un monumento estático.
Cómo llegar
- Ascensor desde la Avenida Juan Bautista Lafora (opción cómoda y rápida).
- A pie, para los más activos, a través del Parque de la Ereta o el casco antiguo.
- Coche, con acceso hasta una zona cercana al recinto.
Consejo local: Visítalo al atardecer, cuando el cielo se tiñe de tonos dorados y anaranjados. Después, baja al centro histórico o al puerto y disfruta de una cena relajada. Es el plan perfecto para cerrar un día de turismo… y una excelente excusa para descubrir la gastronomía local.
2. Mercado Central de Alicante
El Mercado Central de Alicante es uno de los lugares más auténticos y vibrantes de la ciudad. Ubicado en un espectacular edificio modernista de principios del siglo XX, no solo es un espacio para hacer la compra, sino un punto de encuentro donde se respira tradición, cercanía y amor por el producto.
En su interior encontrarás pescados y mariscos recién llegados del Mediterráneo, frutas y verduras de la huerta alicantina, salazones, arroces, especias, embutidos y una amplia selección de productos locales que definen la identidad culinaria de Alicante.
El mercado cuenta con más de un centenar de puestos, muchos de ellos regentados por familias que llevan generaciones trabajando el producto con el mismo cuidado y conocimiento.
Para quienes aman la cocina, el Mercado Central es una visita imprescindible. Y para quienes disfrutan comiendo bien, también: aquí se entiende por qué la gastronomía alicantina se basa en el respeto al producto y la sencillez bien trabajada.
Desde Restaurante Bacacay, valoramos especialmente este tipo de mercados, porque la buena cocina nace siempre de una buena materia prima.
Consejo local: Visítalo por la mañana, cuando la actividad es máxima y el ambiente más auténtico. Después, da un paseo por el centro y disfruta de una comida o cena donde el producto siga siendo el protagonista.
3. Museo Arqueológico de Alicante (MARQ)
El Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) es considerado uno de los museos arqueológicos más innovadores y premiados de Europa. Su propuesta moderna y didáctica lo convierte en una visita imprescindible tanto para familias como para amantes de la historia que desean comprender el pasado de la provincia de Alicante de una forma clara y entretenida.
A diferencia de los museos tradicionales, el MARQ apuesta por una museografía interactiva, con audiovisuales, recreaciones, paneles explicativos y escenografías que ayudan al visitante a situarse en cada época histórica. Desde la Prehistoria hasta la Edad Moderna, el recorrido permite conocer cómo han vivido las distintas civilizaciones que pasaron por estas tierras: íberos, romanos, musulmanes y cristianos.
El MARQ es especialmente recomendable si visitas Alicante con niños, ya que su enfoque visual y dinámico consigue captar la atención de los más pequeños, convirtiendo el aprendizaje en una experiencia divertida.
Dedica la mañana a la visita del museo y, después, regresa al centro de la ciudad para disfrutar de una comida relajada. Es una forma perfecta de combinar cultura y gastronomía durante tu estancia en Alicante.
4. Cocatedral de San Nicolás de Bari
La Cocatedral de San Nicolás de Bari se encuentra en pleno centro histórico de Alicante y es uno de los edificios religiosos más importantes de la ciudad. Construida entre los siglos XVII y XVIII sobre los restos de un antiguo templo medieval, destaca por su sobria elegancia y su marcado estilo barroco herreriano.
Su exterior, discreto y austero, contrasta con la armonía de su interior, donde llaman la atención la gran cúpula azul, visible desde distintos puntos del casco urbano, y sus capillas laterales. El templo está dedicado a San Nicolás de Bari, patrón de la ciudad, lo que refuerza su importancia cultural y espiritual para los alicantinos.


Uno de los espacios más especiales de la cocatedral es su claustro, un lugar tranquilo y luminoso que invita al recogimiento y al descanso. Es un rincón perfecto para hacer una pausa durante el recorrido por el centro y disfrutar del ambiente sereno que ofrece, lejos del bullicio de las calles cercanas.
Consejo local: Aprovecha la visita para pasear por las calles del centro histórico y descubre el ambiente más auténtico de la ciudad antes de sentarte a comer o cenar tranquilamente.
5. Paseo Explanada de España
El Paseo Explanada de España es uno de los espacios más emblemáticos y fotografiados de Alicante. Situado junto al puerto y a pocos pasos del centro histórico, este paseo marítimo es famoso por su mosaico ondulado, compuesto por más de seis millones de teselas en tonos rojo, blanco y negro, que evocan el movimiento del mar.
Flanqueado por altas palmeras y siempre animado, la Explanada es el lugar perfecto para pasear sin prisas, disfrutar de la brisa marina y empaparse del ambiente mediterráneo. A lo largo del recorrido es habitual encontrar artistas callejeros, puestos de artesanía y músicos que aportan un aire alegre y cercano, tanto de día como al caer la tarde.
Gracias a su ubicación y su ambiente relajado, la Explanada es ideal para abrir el apetito antes de sentarte a disfrutar de una buena comida o una cena tranquila en el centro de la ciudad.
Consejo local: Recorre el paseo al atardecer, cuando la luz del sol se refleja sobre el mosaico y el mar. Es el momento perfecto para continuar la experiencia gastronómica y poner el broche de oro al día.
6. Barri Vell – Santa Creu
El Barrio de Santa Cruz, también conocido como Barri Vell – Santa Creu, es el barrio más pintoresco y con más encanto de Alicante. Situado en la ladera del monte Benacantil, a los pies del Castillo de Santa Bárbara, este antiguo barrio conserva la esencia más auténtica de la ciudad.
Sus casas blancas decoradas con flores, balcones llenos de color y calles estrechas y empinadas crean un ambiente muy especial, que recuerda a los pueblos mediterráneos tradicionales. Pasear por Santa Cruz es hacerlo sin rumbo, dejándose sorprender por pequeños rincones, miradores improvisados y plazas tranquilas donde el tiempo parece detenerse.
Además de su valor histórico y cultural, el Barrio de Santa Cruz ofrece algunas de las mejores vistas del casco antiguo y del puerto, convirtiéndolo en un lugar ideal para tomar fotografías y disfrutar del paisaje urbano desde otra perspectiva.
Consejo local: Visítalo por la tarde, cuando el calor es más suave y la luz realza los colores del barrio. Después, baja hacia el centro para disfrutar de una cena tranquila y completar una jornada llena de sabor mediterráneo.
7. El Carrer dels Bolets
La Calle de las Setas (El Carrer dels Bolets), conocida oficialmente como Calle San Francisco, es uno de los espacios más originales y divertidos de Alicante. Popularmente llamada El Carrer dels Bolets, esta calle peatonal se ha convertido en un punto muy animado tanto para familias como para quienes buscan un paseo diferente por el centro de la ciudad.
Su principal atractivo son las esculturas de setas gigantes, de colores vivos y formas llamativas, que sorprenden a grandes y pequeños.
Gracias a esta decoración tan singular, la calle invita a detenerse, hacer fotos y disfrutar de un ambiente relajado y desenfadado.
Si viajas con niños, esta calle se convierte en una parada casi obligatoria.
Y si no, también: su ambiente alegre y su ubicación hacen que encaje fácilmente en cualquier ruta por la ciudad.
Consejo local: Pásate por la Calle de las Setas a media tarde, cuando el ambiente empieza a animarse, y continúa el paseo hacia el centro para disfrutar de una buena comida o cena sin prisas.
8. Basílica de Santa María
La Basílica de Santa María es la iglesia más antigua de Alicante y uno de los edificios históricos con mayor valor patrimonial de la ciudad. Se encuentra en pleno casco antiguo, muy cerca del Ayuntamiento y del Museo de Arte Contemporáneo, lo que la convierte en una parada habitual dentro de cualquier ruta cultural.
El templo fue construido entre los siglos XIV y XVI sobre los restos de una antigua mezquita musulmana, tras la reconquista cristiana. Esta superposición de culturas se refleja en su arquitectura, donde conviven elementos del estilo gótico valenciano con añadidos barrocos posteriores, visibles especialmente en sus imponentes portadas.


A pesar de su relevancia histórica, la Basílica de Santa María conserva un carácter cercano y acogedor, lo que invita a visitarla con calma y apreciar los detalles arquitectónicos que muchas veces pasan desapercibidos a simple vista.
Consejo local: Incluye la visita a la basílica dentro de un paseo por el casco antiguo. Es una zona ideal para continuar la jornada con una comida o cena tranquila y disfrutar del ambiente más auténtico de la ciudad.
9. Museo de las Hogueras
El Museo de las Hogueras es el lugar perfecto para comprender una de las tradiciones más importantes y queridas de Alicante: las Hogueras de San Juan. Este museo permite descubrir el origen, la evolución y el significado de una fiesta declarada de Interés Turístico Internacional.
En su interior se exponen ninots, bocetos, maquetas, fotografías y elementos originales que muestran el proceso creativo de las hogueras, auténticas obras de arte efímero que combinan sátira, crítica social y gran destreza artesanal. A través de sus salas, el visitante entiende cómo estas figuras cobran vida cada mes de junio antes de ser consumidas por el fuego.
El museo también pone en valor el trabajo de los artistas foguerers y la importancia de los distintos elementos que conforman la fiesta: las comisiones, la música, los desfiles, la pólvora y el ambiente festivo que invade la ciudad durante esos días.
Consejo local: Si visitas Alicante fuera de las fechas de Hogueras, el museo es la mejor forma de vivir la fiesta durante todo el año. Después, nada mejor que continuar la experiencia con una comida o cena que celebre la gastronomía local.
10. Puerto de Alicante
El Puerto de Alicante es uno de los lugares más agradables para poner el broche final a un día de turismo por la ciudad. Situado a los pies del Castillo de Santa Bárbara y junto a la Explanada de España, combina a la perfección mar, ocio y ambiente mediterráneo.
Durante el día, el puerto es ideal para pasear tranquilamente, observar los barcos y disfrutar de las vistas abiertas al mar. Al caer la tarde, el ambiente se transforma: terrazas, música y una iluminación cálida crean un escenario perfecto para relajarse y desconectar mientras se contempla el atardecer.


Por la noche, el Puerto de Alicante se convierte en uno de los puntos más animados de la ciudad, con opciones para tomar una copa, escuchar música en directo o simplemente disfrutar del paseo marítimo. Es un lugar muy frecuentado tanto por visitantes como por locales, lo que le da un carácter auténtico y vivo.
Consejo local: Disfruta del puerto al anochecer y completa el día con una cena tranquila en el centro de Alicante. Es la manera perfecta de cerrar una jornada llena de descubrimientos.
Disfruta Alicante… y saborea el momento en Restaurante Bacacay
Después de recorrer estos 10 lugares que visitar en Alicante, no hay mejor plan que sentarte a disfrutar de la gastronomía local.
En Restaurante Bacacay, te esperamos con una cocina cuidada, ambiente acogedor y una ubicación perfecta para completar tu experiencia en la ciudad.
Alicante se visita… pero también se saborea.