Diciembre le cambia el ritmo a Alicante. La ciudad enciende el alumbrado, el centro se llena de gente que pasea sin rumbo fijo y los días se organizan alrededor de dos cosas: las compras y la mesa. Es una Navidad distinta a la del interior de España, porque aquí se puede pasear al aire libre casi cualquier tarde y porque el mar sigue estando a diez minutos andando del árbol iluminado.
Esta guía recoge los planes que se repiten cada diciembre en la ciudad, cómo encajarlos en un día completo, qué hacer si el tiempo se estropea y cómo se organizan estas fechas quienes viven aquí todo el año. Incluye también una advertencia necesaria: los programas navideños se aprueban temporada a temporada, así que las fechas y ubicaciones concretas conviene confirmarlas en la agenda municipal del año en curso antes de salir de casa.
Cómo es la Navidad en Alicante
Un diciembre que se vive en la calle
La primera diferencia respecto a otras ciudades españolas es el clima. Diciembre en Alicante se mueve habitualmente en máximas cercanas a los 17 grados y mínimas en torno a los 9, con una media de precipitaciones baja para la época. Eso no garantiza sol todos los días, pero sí explica por qué el alumbrado navideño se disfruta paseando y por qué las terrazas del centro siguen ocupadas en pleno diciembre. La consecuencia práctica es que aquí el plan navideño se reparte entre la calle y el interior según apetezca, sin que el frío obligue a encerrarse en centros comerciales.
Quién viene a Alicante en Navidad
En estas fechas conviven tres públicos distintos. Están los alicantinos que hacen vida normal y aprovechan el centro para las compras, están los residentes de la provincia que suben a la ciudad un sábado concreto, y están las familias que regresan a casa por vacaciones. Esa mezcla marca el ambiente: hay movimiento pero sin la saturación del turismo de verano, y los horarios se parecen más a los de una ciudad que se celebra a sí misma que a los de un destino de paso.
El mercado de Navidad y las ferias de temporada
El mercado del centro
El mercado navideño de Alicante se instala habitualmente en el paseo central de la Avenida Federico Soto, con las casetas distribuidas en dirección a la Plaza de los Luceros. Suele abrir a comienzos de diciembre y mantenerse durante las fiestas, con horario partido de mañana y de tarde. En los puestos se encuentra artesanía, bisutería, moda y artículos navideños, y en los últimos años ha convivido con la feria del libro antiguo y de ocasión, que ocupa el mismo eje y funciona muy bien como paseo tranquilo a media tarde.
Conviene recordar que tanto las fechas de apertura como el número de casetas y la ubicación exacta se deciden cada temporada. Antes de organizar la visita alrededor del mercado, merece la pena comprobar el programa municipal del año.
Cascaruja, Porrate y producto de temporada
Además del mercado grande, en los días previos a Nochebuena suele montarse el mercado de la Cascaruja y el Porrate, dedicado a frutos secos, dulces navideños, zambombas y adornos. Es una feria mucho más pequeña y mucho más local, del tipo que muchos alicantinos visitan por costumbre familiar más que como plan turístico. Si buscas el ambiente de Navidad de toda la vida, este suele dar más que las casetas de artesanía.
El Mercado Central en diciembre
Al margen de las ferias temporales, el Mercado Central vive en diciembre sus semanas más intensas del año. Es el sitio al que va la ciudad a comprar el marisco, la carne y el turrón para las comidas familiares, y visitarlo un día laborable por la mañana explica bastante bien cómo come Alicante. Está además en pleno centro, a un paso de la zona del alumbrado, así que encaja sin esfuerzo en cualquier recorrido navideño.
Alumbrado, árbol y belenes
El alumbrado del centro
La iluminación navideña se concentra en el centro, con la Explanada de España y el entorno del Ayuntamiento como zonas más fotografiadas, y se extiende por las calles comerciales. El mejor momento para verlo es al caer la tarde, cuando todavía queda algo de luz natural y el alumbrado ya está encendido, porque el contraste favorece las fotos y la afluencia aún no ha llegado a su máximo.
El árbol y los elementos de temporada
Alicante instala cada Navidad un árbol de gran altura en el centro que funciona como punto de encuentro y como parada obligada para las fotos. El diseño, la altura y la ubicación han ido variando de un año a otro, así que más que un dato fijo conviene tratarlo como uno de esos elementos que la ciudad renueva por temporada.
El Museo de Belenes
Para quien viaja con niños o disfruta de la tradición navideña, el Museo de Belenes de Alicante es una visita corta y muy agradecida, con figuras y escenas de distintas épocas y estilos. Se resuelve en menos de una hora y combina bien con el paseo por el centro. Los horarios especiales de fiestas cambian cada año, conviene consultarlos antes de ir.
Nochebuena, Nochevieja y Reyes
El 24 y el 25 de diciembre
Nochebuena en Alicante es una noche de casa y de mesa larga. La ciudad se vacía a partir de media tarde, muchos comercios cierran temprano y el centro queda tranquilo hasta la noche. El 25 pasa algo parecido, con la sobremesa como actividad principal y un paseo por la playa o por la Explanada como plan de digestión más repetido de lo que parece.
La Nochevieja alicantina
La Plaza del Ayuntamiento concentra buena parte de la celebración de fin de año, con gente reunida para las campanadas y ambiente en las calles del casco antiguo después. Hay dos formas de vivirla: cenar en casa y bajar al centro más tarde, o cenar fuera y ya quedarse en la calle. La segunda gana adeptos cada año, sobre todo entre grupos de amigos y familias con hijos mayores.
La Cabalgata de Reyes
El 5 de enero la ciudad celebra su cabalgata, que recorre el centro y cierra el ciclo navideño. Es el día más familiar de todas las fiestas y también uno de los de mayor afluencia en la zona centro, con calles cortadas al tráfico durante el recorrido. El itinerario y el horario se publican cada año, así que es otro de los datos que hay que mirar en la web municipal.

Ruta de un día navideño por el centro
Esta es una forma de encadenar los planes anteriores sin cruzar la ciudad tres veces.
Media mañana
Empieza por el Mercado Central, que es cuando mejor está, y sigue hacia el casco antiguo. Si el día acompaña, sube al Castillo de Santa Bárbara o al menos al Parque de la Ereta para ver la ciudad desde arriba con luz de invierno, que es la mejor del año para las fotos.
Mediodía
Baja hacia la zona del Mercado y come sin prisa. Diciembre pide comidas largas y el centro tiene la ventaja de que todo queda a distancia de paseo, así que después no hace falta coger el coche.
Tarde
Recorre el mercado de Navidad de Federico Soto hacia Luceros y aprovecha para las compras pendientes en las calles comerciales. Si viajas con niños, encaja aquí el Museo de Belenes.
Caída de la tarde y noche
Vuelve al centro para ver el alumbrado encendido, pasa por la Explanada y termina con el árbol. A partir de ahí, cena o copa según el plan.
Si llueve: planes bajo techo
Diciembre no es de los meses más lluviosos del año en Alicante, pero cuando toca, conviene tener alternativas preparadas, como un buen museo.
- El MARQ, museo arqueológico con montajes muy visuales que funcionan bien con niños.
- El MUBAG y el Museo de Arte Contemporáneo, ambos en el centro y a poca distancia entre sí.
- La Concatedral de San Nicolás y la Basílica de Santa María, dos visitas cortas de interior en pleno casco antiguo.
- El Mercado Central, que es cubierto y sigue siendo plan aunque caiga agua.
- Una comida larga, que en diciembre funciona como plan principal del día.
Consejos prácticos
- El centro se llena los sábados por la tarde. Si puedes elegir, ve entre semana o a primera hora.
- Aparcar en el centro en diciembre es complicado. El tranvía y los aparcamientos disuasorios ahorran bastante tiempo.
- Lleva una capa de abrigo para la noche. Las tardes son suaves, pero al caer el sol la sensación cambia, sobre todo cerca del puerto.
- Confirma horarios especiales de museos, mercados y comercios, porque en fiestas casi todos los modifican.
- Si viajas con niños, reserva las actividades con aforo limitado en cuanto se publique el programa.

Preguntas frecuentes
¿Cuándo se enciende el alumbrado navideño en Alicante?
El encendido suele producirse a finales de noviembre o en los primeros días de diciembre, y se anuncia cada año con antelación desde el Ayuntamiento. La fecha exacta varía por temporada.
¿Merece la pena ir a Alicante en Navidad si ya la conozco en verano?
Son dos ciudades distintas. En Navidad no hay turismo de playa, el centro recupera un ritmo más local y los planes se organizan alrededor de la calle comercial, el alumbrado y la mesa. Para quien solo la conoce en agosto, el contraste es notable.
¿Hace frío en Alicante en diciembre?
Es un diciembre suave para los estándares españoles, con máximas habituales en torno a los 17 grados y mínimas cercanas a los 9. Se puede pasear de noche con abrigo ligero la mayoría de los días, aunque conviene mirar el parte porque hay jornadas de viento y humedad.
¿Qué se puede hacer el 25 de diciembre y el 1 de enero?
Son días de comercio cerrado y ciudad tranquila. Funcionan bien los paseos por la Explanada, la playa del Postiguet y el entorno del puerto, además de las comidas familiares largas. Los museos suelen cerrar o reducir horario esos días.
¿Es fácil encontrar mesa para cenar en Navidad y Nochevieja?
Es la época de mayor demanda del año en el centro, sobre todo para grupos. Reservar con semanas de antelación es la única forma razonable de asegurar sitio y horario.
Dónde cenar: la mesa como parte del plan
Hay algo que la Navidad alicantina comparte con la tradición argentina, y es la idea de que la mesa larga es el plan y no el trámite entre dos planes. Bacacay nació precisamente de ahí. Alejandro y Laura, pareja argentino-española, montaron el restaurante junto a Javier en 2022, y le pusieron el nombre de una calle de Buenos Aires en la que fueron felices. La idea era trasladar esa forma de recibir a Alicante, con el fuego encendido y la casa abierta para amigos, familia y celebraciones.



Eso encaja bien con estas fechas. La parrilla argentina funciona por sí sola como plan de comida larga, con las empanadas de masa propia para abrir la mesa, los cortes a la brasa para el centro y los vinos argentinos para acompañar la sobremesa. Y el restaurante está en pleno centro de Alicante, a pocos pasos del Mercado Central, así que la cena encaja sin desplazamientos con cualquiera de los recorridos navideños de esta guía.
Si ya tienes decidido el paseo por el alumbrado y el mercado, la cena de Navidad o de Nochevieja es la pieza que queda por cerrar. Estas fechas tienen carta y horarios especiales y las mesas grandes se agotan pronto, así que lo razonable es consultar disponibilidad con antelación y reservar la fecha antes de que se complete el calendario.









